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DÍA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ

Publicado 31/01/2020

EL IES ALHAMA TRABAJA POR LA PAZ

    

Con este lema los alumnos del IES Alhama han celebrado el Día escolar de la no violencia y la PAZ.

    Estupenda actuación del grupo de 4º ESO, dirigida pro el profesor de filosofía Javier Zambrano, que nos escenificó a través de una representación simbólica, cómo la Paz, la armonía y la solidaridad, pueden acabar en el destierro por sentimientos como la ira, la envidia, los celos, la intransigencia, la codicia... Finalmente el trabajo de todos logra devolver la PAZ al lugar que le corresponde: entre nosotros.

 

DÍA INTERNACIOINAL DE LA PAZ

30 de Enero de 2020

(Representación con mimo)

 

La Tierra es un paraíso maravilloso y perfecto. En él aparecieron hace miles de millones de años, seres extraordinarios que estaban dotados de voluntad e inteligencia. Su destino era… SER FELICES, hacer uso de todo cuanto la tierra les proporcionaba para satisfacer sus necesidades, y vivir así en armonía con el resto de seres humanos.

 Su corazón estaba programado para latir al ritmo de todos los demás, para sentir al unísono con todos sus semejantes. La PAZ reinaba entre todos ellos y era el signo distintivo de sus relaciones fraternas.

 Pero el corazón de los hombres se fue llenando de sentimientos que finalizaron con esa paz dichosa que les había permitido vivir en armonía y solidaridad. El corazón se les infectó de virus tremendamente peligrosos y contagiosos: la ira y el odio, la envidia, los celos y la intransigencia, los sentimientos de superioridad de unos sobre otros, la avaricia y la codicia, el inconformismo y el afán de tener y poseer cosas, el deseo de dominar y ejercer el control sobre los otros… Finalmente la PAZ fue desterrada del planeta y los seres humanos comenzaron a vivir temerosos y asustados, desconfiando unos de otros, resentidos y siempre insatisfechos.

 En el seno de las familias, la PAZ se debilitó cuando los hijos dejaron de aceptar la autoridad y la guía de los padres. Ese virus lo denominaron “conflicto generacional”, pero a partir de entonces los hijos llamaban “imposición” a los consejos de los padres, y prefirieron vivir sus vidas al margen de cualquier autoridad.

 También se debilitó la convivencia y el entendimiento entre los hermanos, y la PAZ dejó de reinar entre ellos cuando se apoderaron de sus relaciones los virus de la rivalidad y la envidia. Los hermanos comenzaron a tener intereses distintos, se enemistaron y se distanciaron los unos de los otros.

 La PAZ dejó de anidar en los corazones de los enamorados. El amor en las parejas, incluso desde muy jóvenes, se contagió de la desconfianza y el afán de dominio. Se disfrazó de amor lo que en realidad eran celos y afán de posesión de la persona amada. Se llamaba cariño y preocupación por la pareja, lo que realmente era control y deseo de sumisión del otro.

 Las calles de las ciudades y los pueblos perdieron la PAZ y la tranquilidad que se respiraba en los inicios de los tiempos. Ahora se había impuesto la inseguridad ciudadana, y los humanos vivían desconfiando los unos de los otros. En las calles se había inoculado el virus del miedo y la violencia callejera.

 En los Centros Educativos, la PAZ y la buena convivencia se vio truncada cuando perdimos de vista la tolerancia, y desarrollamos una actitud de superioridad y desconfianza frente a todo aquel que era extranjero o diferente. Comenzamos a construir muros de ignorancia e indiferencia, que produjeron situaciones de acoso y maltrato de los que se sentían más débiles.

 El sentimiento más entrañable de los humanos es la amistad que surge entre las personas. También la PAZ y la confianza que brotan de la amistad se vieron infectadas del virus de la desconfianza y la enemistad. La agresividad estaba a flor de piel y los amigos terminaron convirtiéndose en rivales, enfrentados muchas veces por el individualismo que se apoderó de los corazones humanos.

 Pero de todos los males que plagaron la Tierra, el más dañino y mortal de todos ha sido el virus de las guerras. Sus efectos han sido devastadores a lo largo de la historia de los seres humanos. Los hombres se han enfrentado por intereses económicos y políticos, por motivos religiosos, por el afán de dominar los fuertes a los débiles… Las guerras terminaron con la vida de muchos millones de hombres, mujeres y niños de todos los pueblos, razas, culturas y creencias. Y aún hoy la humanidad sigue manteniendo encendida la llama de la guerra, que destruye vidas y pueblos, que separa y divide a los hombres y a las naciones.

 Cuando apenas quedaba nada en pie, la PAZ, que aleteaba sobre la faz de la Tierra, volvió a fijar su mirada en aquellos seres caídos, y les devolvió un corazón nuevo, lleno de emociones y sentimientos, que les hizo recuperar de nuevo la vida, y les hizo darse cuenta que LA PAZ ES EL FRUTO DEL TRABAJO DE TODOS.

 

Fco. Javier Zambrano Sosa

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